top of page
  • Foto del escritorAlma Estrada

¿Solastalgia, colapsología, ecoansiedad?

-Si padeces insomnio, irritabilidad, fatiga o has incrementado significativamente tu consumo de alcohol o drogas, esto te interesa.


Que si la década pasada fue la más calurosa en los últimos 125 años, que si algunos daños hechos a la Tierra ya son irreversibles, que si continuarán con más ferocidad los incendios, que si vienen unas terribles sequías, que si nos esperan cosas peores…


La verdad es que de acuerdo con los datos publicados en el reciente informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), las expectativas climáticas para las próximas décadas son para preocuparnos, no en vano el secretario de las Naciones Unidas, António Guterres, dijo que estamos en “código rojo”.

En resumidas cuentas: la vida sobre la Tierra será hostil para los seres vivos en los próximos 50 años, y más aún para los seres humanos. ¿Qué miedo, no? De ahí el discurso enfurecido de la ex adolescente sueca Greta Thunberg ante políticos y empresarios en cualquier evento que se le presente: "Los adultos siempre están diciendo que tienen el deber de dar esperanza a los jóvenes, pero yo no quiero su esperanza y promesas, quiero que entren en pánico".


Este pánico, miedo y tristeza al que se refiere Thunberg, tiene nombre y se le conoce como ‘solastalgia’, un trastorno de ansiedad provocado por la degradación del planeta o por catástrofes como incendios, erupciones volcánicas o inundaciones. Un término similar, menos nuevo, aunque también de creciente uso es el de ‘ecoansiedad’; aunque a la fecha ninguno es considerado como una enfermedad, con mas frecuencia es usado por la comunidad médica para referirse a ciertos trastornos mentales como la ansiedad.

La Asociación Estadounidense de Psicología describe la "ecoansiedad" como un "temor crónico de un cataclismo ambiental", un estrés causado por "observar los impactos aparentemente irrevocables del cambio climático, y preocuparse por el futuro de uno mismo, de los niños y las generaciones futuras”.


El informe Salud mental y nuestro clima cambiante: Impactos, Implicaciones y Orientación, elaborado por la Asociación Psicológica Americana en el 2017 (American Psychological Association) y la organización civil ecoAmerica señala que “al pensar en el cambio climático, la mayoría de los estudios y de las publicaciones se concentran en los efectos de este fenómeno para el medio ambiente y la salud física del ser humano, pero hasta ahora no se ha tenido en cuenta a la salud mental, sin embargo los efectos en la psiquis son muy importantes ya que tienden a generar sentimientos de ira, incertidumbre, terror o pánico, que en función de su intensidad pueden provocar un estrés postraumático de mayor envergadura”.

La Ecopsicología, es un termino acuñado hace más de 25 años por Theodore Roszak y parte del hecho de que el ser humano necesita convivir con la naturaleza para mantener su salud física y su equilibrio mental.


Este fenómeno que se produce lentamente, pudiera conducir a la pérdida de la identidad personal y profesional, al descalabro de las estructuras de apoyo social, al desbalance del sentido de control y la autonomía, así como a la aparición de efectos nocivos en la salud mental, como sentimientos de impotencia, miedo y fatalismo, hasta desencadenar un grave cuadro de ‘colapsología’, es decir de pensamientos sobre el derrumbe de la civilización.


Hay un número significativo de personas estresadas por los impactos del cambio climático y el nivel de preocupación está aumentando año con año.

Y cómo no preocuparse, el reciente informe del Grupo Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU, el famoso IPCC, ha señalado que estamos en el límite del precipio climático, de no tomar acciones contundentes para el 2050 la temperatura global podría superar los 1.5ºC, lo cual significaría una catástrofe climática y social. Por ejemplo, 10 millones más personas perderían sus hogares por el aumento en el nivel del mar y el número de personas que sufren escasez de agua se duplicaría.



"Estamos documentando el deterioro rápido de esos sitios. A veces estoy flotando en el agua mirando a mi alrededor y me digo: 'todo está muriendo, hay veces en que estoy con mi máscara de buceo y simplemente me pongo a llorar cuando veo esa tragedia", declaró el buzo británico Rich Horner en un video realizado en la isla de Bali, Indonesia el año pasado para denunciar la gran contaminación plástica.

¿Cómo evitar ser víctima de la ecoansiedad?

La psicóloga Susan Clayton, co autora del informe Salud mental y nuestro clima cambiente señala que “Las conexiones sociales son muy importantes para el bienestar de los individuos y son un indicador clave de resiliencia tras los eventos negativos”. Además la adopción de un estilo de vida respetuosos con el medio ambiente puede tener un efecto positivo en la salud mental. Por ejemplo ir al trabajo a pie o en bicicleta, se asocia con menos niveles de estrés, lo mismo que comprar insumos menos contaminantes. También se recomienda incrementar la visita a parques y otras áreas verdes, pues se sabe que el contacto directo con la naturaleza reduce los niveles de estrés y las enfermedades que se le relacionan, más allá del estatus socioeconómico, la edad o el sexo de las personas. Vivimos en una época de influencia social, si logras convencer al 25% de tus conocidos sobre acciones para cuidar el planeta, una acción pasa de ser marginal a significativa", señaló.


Para el analista Duncan Geere son importantes tres acciones concretas para ayudar a combatir el calentamiento global y controlar nuestra ansiedad:


1) Piensa en el cambio climático cuando decidas qué comes, cómo viajas y qué compras;

2) Habla del cambio climático con tus amigos, familia y colegas

3) Exige acciones a los políticos de tu localidad y las compañías con los mecanismos que tengas a tu alcance.


Aunque los datos duros sobre los trastornos de ansiedad generados por las noticias ambientales aún son escasos en el mundo, es un hecho que influyen en las cifras generales sobre este padecimiento, el cual se ha agravado por la pandemia y la crisis económica. Tan sólo en México, en el 2020 el 70% de la población joven del país presentó síntomas de ansiedad y 75% depresión, esto de acuerdo a datos de la Clínica de Trastornos de Sueño de la Universidad Autónoma Metropolitana.


Si sufres de insomnio, irritabilidad, cansancio, fatiga, cambios en tus habitos alimenticios, sientes miedo, depresión o has incrementado significativamente tu consumo de alcohol o drogas, pudieras requerir ayuda psicológica. En caso de necesitarlo llama al apoyo psicológico del IMSS al 800-2222-668 opción 4 de lunes a viernes de 8 a 22 hrs, o a la UNAM al 55-5025-0855 o 800-4610-098.


Este artículo se publicó en este número de nuestra revista Ecosmedia #103


83 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


ECOSMEDIALOGOTIPO.jpg
bottom of page