• Redaccion

La dieta en época de la covid-19

En las casi 12 semanas (unos más unos menos) que llevamos encerrados en casa para evitar propagar el contagio de la covid-19, muchos hemos modificado nuestros hábitos alimenticios y, sin duda, en la llamada "nueva normalidad" la transición alimentaria será uno de los primeros hábitos a cambiar si o sí.


Al respecto, y considerando los problemas de comorbilidad que la pandemia reveló en nuestro país, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado consumir un mínimo diario de 400 gramos de frutas y verduras (excluídas las papas y otros tubérculos feculentos), a la fecha en nuestro país el consumo promedio es de 235 gramos diarios de frutas. En un comunicado de la Facultad de Medicina de la UNAM se señala que a pesar de la amplia variedad y disponibilidad de frutas y verduras frescas que producimos, el año pasado su consumo cayó un 30% y el de frijol casi un 50%.

México es el principal consumidor de refresco a nivel mundial, con 163 litros anuales por persona. Al año, su población consume 34 kilogramos de pan, 70% es pan blanco y el resto pan dulce, galletas, pasteles, entre otros, según datos de la Asociación Nacional de Proveedores Profesionales de la Industria del Pan, Repostería y Similares (Apropan).


Por ello, recomienda que las compras se realicen en mercados y verdulerías locales, porque al ir a plazas o tiendas de autoservicio estamos tentados en cada pasillo a comprar productos procesados, con alto contenido de azúcares y grasas saturadas, olvidando por completo los productos frescos y de temporada.


Hacer la ‘transición alimentaria’ es fácil comenzando por el consumo de productos de temporada, ello permitirá:


1) Ahorrar, ya que los productos de temporada son más económicos. Las cosechas y el ciclo de cultivo permiten que, durante un periodo concreto del año (temporada), la disponibilidad de estos productos sea mayor. Al aumentar la oferta, el precio disminuye.


2) Comer más rico y saludable porque el sabor es mejor y cuenta con un mayor aporte vitamínico, en el momento de su cosecha conservan la totalidad de sus propiedades nutricionales y organolépticas. Los alimentos de temporada son ideales para deshidratarse o preparar conservas que ayuden a futuro a tener una dieta variada.


3) Cuidar el medio ambiente, porque al respetar el ciclo natural y la zona de producción de los alimentos se evita la plantación de monocultivos intensivos que agotan la tierra. Además, como la necesidad de transporte, distribución y almacenaje es menor, se reduce el gasto energético y la contaminación (emisión de gases, uso de combustibles, material para embalajes, etc.).



Biografía

https://www.who.int/dietphysicalactivity/fruit/es/

https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2019_181.html

http://www.fao.org/3/CA2910ES/ca2910es.pdf



11 vistas

​Contáctanos: 

+52 (55) 46.32.20.92

Ciudad de México

​© 2020 Ecos. Voces y Acciones, A.C.

Derechos Reservados