• Alma Estrada

Árboles Urbanos y Espacios Verdes ¿Por qué y para qué?


Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades y se estima que en 2050 el número aumentará hasta el 66%, porcentaje que en algunas áreas del planeta será mucho mayor. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que el 92% de la población mundial está expuesta a niveles peligrosos de contaminación del aire, sello infalible de las ciudades.

Los árboles y espacios verdes urbanos, que a veces sólo valoramos por su sombra o para cubrirnos de la lluvia, son un elemento esencial para las ciudades ya que éstos pueden ayudar a mitigar algunos de los impactos negativos de la urbanización y hacer que las ciudades sean más resistentes a estos cambios climáticos.

He aquí ocho formas en que los árboles y espacios verdes urbanos contribuyen a hacer las ciudades ambiental, social y económicamente más sostenibles:

1.Filtran contaminantes

La flora actúa como filtro para partículas finas contaminantes, las llamadas PM5 y PM10.

Un árbol grande (más de 10 metros) absorbe hasta 150 kg de bioxido de carbono (CO2) al año, entre otros gases contaminantes como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono y óxidos de sulfuro. También filtran partículas finas como polvo, suciedad o humo del aire atrapándolos sobre las hojas y la corteza.

2.Aumentan la biodiversidad

La flora nativa bien ubicada funciona se convierte en un corredor biológico y hábitat para especies de animales, insectos y otras especies forman pequeños ecosistemas y mantienen un equilibrio ecológico. Los árboles juegan un papel importante en el aumento de la biodiversidad urbana, proporcionando a las plantas y animales hábitat, alimento y protección.

3.Reducen los efectos de calor

Los árboles urbanos distribuidos estratégicamente puede ayudar a enfriar el aire hasta 2 grados Celsius y regular la temperatura en zonas de grandes construcciones de hormigón y otros materiales que absorben calor.

4.Mejoran la salud

Vivir cerca de espacios verdes y tener acceso a ellos puede mejorar la salud física y mental, por ejemplo, disminuyendo la tensión arterial, el estrés o el sedentarismo.

5. Recargan acuíferos y mejoran suelos

Los árboles regulan el flujo del agua, mantienen la humedad atmosférica, reducen las escorrentías e inundaciones y facilitan la recarga de acuíferos. Un árbol puede interceptar más de 15 000 litros de agua al año.

6. Favorecen la interacción social

Los espacios verdes democratizan el espacio público al crear oportunidades de contacto y socialización entre personas de diferentes estratos sociales.

Estas interacciones son vías de participación en la vida de una comunidad y permiten construir un espíritu positivo de pertenencia.

7. Dan alimento

Los árboles frutales pueden convertirse en una alternativa para la alimentación local, proporcionando frutas, frutos secos y hojas tanto para el consumo humano como para el forraje. Los llamados “Paisajes Comestibles” se están convirtiendo en una constante en las grandes urbes.

8. Mejoran la economía local

Los espacios verdes y zonas arboladas aumentan en un 20 por ciento el valor de las propiedades cercanas. El tamaño de un parque determina su influencia en el valor de una propiedad, siendo los parques medianos los que tienen el mayor impacto, además de generar economía local atrayendo negocios, actividades y turismo. Los parques, jardines o huertos comunitarios refuerzan la cohesión social y económica de un territorio.

Con esta nota queremos que comprendas que de no cuidar nuestro entorno los más afectados seremos nosotros, no se trata de que seas un apasionado de los árboles, ni un activista, simplemente que reflexiones sobre su importancia en las ciudades y en nuestras vidas.


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